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Tratamientos para el autismo a) Terapia Conductual: También conocida como método Lovaas (por Ivar Lovaas, uno de los principales precursores de la actualidad), ABA o Skinner y está basada en el conductismo. Se enseñan habilidades por medio de reforzadores y aversivos (premio y castigo). b) TEACCH: Está basado en la comunicación visual por medio de imágenes y símbolos que representan conceptos o palabras y ha sido utilizado principalmente por el sistema escolar para educación especial de varios estados de la unión americana (entre ellos Texas y Missouri) . Es una excelente opción para trabajar en los niños una vez que están bajo control instruccional y fijan su atención.
c) PECS (Picture Exchange Comunication System): Es un método de comunicación visual y de lecto-escritura que ha sido aplicado con bastante éxito en algunos estados de la unión americana (Missouri destaca en este método). d) Químico y/o Fármaco: Es el tratamiento por medicamentos. Aunque este punto es ampliamente discutido, sí es un hecho que ciertos niños tienen la necesidad de ellos debido a alguna disfunción (por ejemplo, epilepsia). En todos los casos, los padres nunca deben recetar a los niños. Siempre hay que consultar con un neurólogo pediatra y discutir con él las posibilidades. e) Dieta libre de Gluten y Caseína: Consiste en restringir al niño alimentos que tengan estos compuestos, los cuales se encuentran principalmente en las harinas de trigo y en los lácteos. Aunque sus resultados son favorables solamente en algunos casos, es una buena opción a intentar por no tener efectos secundarios. Antes de iniciarla, quite los azúcares para poder valorar mas objetivamente. f) Vitaminosis: Consiste en proveer al niño de una serie de vitaminas. Algunos estudios han demostrado que algunos niños carecen o tienen insuficiencia de ellas. Entre las más frecuentes están las vitaminas del complejo B (B6 y B12). g) Método Doman, Filadelfia o Afalse: Según mi experiencia, me atrevo a decir que este nada tiene que ver con el autismo. Fue diseñado originalmente para parálisis cerebral y problemas neuromotores. Si el niño camina y se mueve perfectamente, no es necesario este tipo de terapias. h) Método Tomatis y Berard: Estos métodos se basan en adiestrar auditivamente al niño y con ello abrir canales en su cerebro. Sus resultados son muy discutidos. Los padres podrían considerar este tipo de terapias cuando el niño muestre demasiada sensibilidad a los ruidos. i) Músico Terapia: Se busca el vínculo con el niño a través de la música y el ritmo. Hay terapeutas de esta rama que afirman dar nociones matemáticas a través de este método, pero no ha sido comprobado. En algunos niños ha dado buenos resultados. j) Delfino Terapia, Equino Terapia, etc.: Terapia con delfines, caballos, etc. Si tiene acceso a alguno de este tipo, sin discutir sus ventajas o desventajas, el niño tendrá una experiencia única. Algunos padres me han platicado que vieron mejoría, los otros dijeron que, aunque sus niños salieron igual, se divirtieron como nunca en su vida. o No existe ningún fármaco que cure el autismo y, de hecho, muchos pacientes no requieren de ningún tipo de medicación. No obstante, algunos fármacos psicotrópicos que apuntan a síntomas específicos, como las estereotipias, compulsiones, hiperactivitad y agresiones, parecen ser de ayuda, a pesar de que faltan ensayos clínicos controlados del efecto de algunos de estos fármacos en el autismo. o Se ha desatado en los últimos años una fuerte corriente biologista que defiende dietas especiales para los niños con autismo basándose en alergias ante determinadas sustancias y en la presencia de elementos tóxicos en el organismo de los niños. o Existe multitud de enfoques hacia el autismo que no han recibido un trato académico y de investigación y que abarcan desde planteamientos psicoanalistas- como la terapia del abrazo- a terapias con animales o músicoterapia. o Una rama de la Psicología- el Análisis Conductual Aplicado- es la que ha proporcionado mayor cantidad de estudios científicos de calidad- publicados en revistas con criterios de revisión metodológica- demostrando la eficacia de diversos procedimientos y técnicas conductuales en la reducción de comportamientos inapropiados, así como en el aumento de conductas y habilidades. El Análisis Conductual Aplicado ha acumulado a lo largo de más de 30 años evidencia empírica de forma inductiva para el tratamiento del autismo. o Ha sido tan sólo en la última década que ha habido estudios publicados de programas globales de tratamiento con resultados positivos para niños muy jóvenes con autismo. o En la Universidad de California Los Angeles (UCLA), Lovaas y sus colaboradores llevaron a cabo un estudio controlado de una intervención psicosocial, basada en técnicas y procedimientos del Análisis Conductual Aplicado, conocido genéricamente como Terapia Conductual Intensiva y Temprana (ICIT) Tratamientos del autismo Diecinueve niños con autismo fueron tratados intensamente con terapia conductual durante un promedio de 2 años y fueron comparados con 2 grupos control. El seguimiento a la finalización del tratamiento evidenció que casi la mitad de los participantes (47%) en el grupo experimental adquirió un funcionamiento intelectual normalizado (media CI=107), con aumentos de coeficiente intelectual de 37 puntos en promedio y escolarización ordinaria independiente. Un 40% obtuvo puntuaciones de CI en el intervalo de retraso leve (media CI = 70) y emplazamiento escolar para niños con retraso del lenguaje. Tan sólo 2 niños del grupo experimental (10%) mantuvieron un CI en el rango del retraso severo (media CI= 30) y fueron asignados a clases para niños autistas o con retraso mental. En contraste, de los dos grupos control (40 niños) sólo 1 de ellos (0,04%) obtuvo un resultado de funcionamiento independiente y normalizado. Un 48% de los participantes en los grupos control obtuvo un CI en el rango de retraso leve y un 51% mantuvo un CI de retraso severo y tuvo que asistir a escuelas para autistas. En resumen, el 47 % de los niños que recibieron intervención conductual intensiva y temprana consiguieron al finalizar el tratamiento una escolarización ordinaria y un funcionamiento intelectual normalizado, mientas que tan sólo 1 niño (0,04%) de los grupos control obtuvo el mismo resultado. El grupo de Lovaas es quien ha proporcionado, asimismo, los estudios de seguimiento más largo de niños con autismo que habían recibido interevención conductual temprana. A la edad de 13 años, ocho de los nueve niños del estudio de Lovaas con mejores resultados seguían manteniendo elevados coeficientes intelectuales y estaban integrados en la enseñanza ordinaria sin ningún tipo de asistencia. Además puntuaban dentro de la normalidad en evaluaciones psicométricas de personalidad, sin presentar ningún rasgo de psicopatología. Los estudios de Lovaas despertaron un fuerte interés en la comunidad científica y sus resultados han sido sometidos a importantes debates, que se centran principalmente en aspectos metodológicos - como la imposibilidad- por criterios éticos- de una asignación completamente al azar de los participantes en los grupos. Las revisiones por parte de otros autores no han podido negar los resultados altamente impresionantes. El aspecto más controvertido por parte de la comunidad es la calificación que Lovaas asignó a los participantes con mejores resultados como "recuperados" o con "funcionamiento normalizado". El estudio de Lovaas es reconocido por los diferentes organismos de máxima autoridad en salud mental y educación de estados Unidos como el más riguroso estudio controlado que ha sido publicado hasta la fecha y que mejores resultados ha obtenido. Lovaas lideró un proyecto de réplica del modelo de tratamiento UCLA con el apoyo del National Institute of Mental Health de los Estados Unidos, para poner a prueba la replicabilidad de los resultados. El proyecto de réplica está permitiendo asimismo una importante ampliación de los servicios asistenciales a niños con autismo en otras zonas geográficas, que pueden recibir un tratamiento de calidad y de base empírica como consecuencia de los requerimientos de formación y supervisión clínica que exige el protocolo del proyecto de réplica UCLA. o Existen 23 centros, mayoritariamente norteamericanos, que participan en el proyecto de réplica de la terapia desarrollada por Lovaas. o En España, la Fundación Planeta Imaginario (FPI) participa como miembro activo del proyecto UCLA/Lovaas y cumple los criterios de formación y supervisón requeridos por el protoclo clínico y de investigación. Participa de las sesiones de actualización y seguimiento clínico y científico del grupo UCLA/Lovaas. Tratamientos del autismo No existe por ahora un tratamiento que cure el autismo. En la actualidad el tratamiento preferido está basado en el análisis conductual aplicado (Applied Behavior Analysis o ABA), puesto que estudios científicos e independientes han demostrado su utilidad para elevar el nivel de funcionamiento de los niños con comportamientos autistas. Se cree que un inicio temprano de la terapia y la intensidad del mismo mejora las probabilidades de aumentar el nivel de funcionamiento. Existen una serie de tratamientos no probados que son populares entre los padres de niños autistas. Tal es el caso de tratamientos biológicos y terapias de diversos tipos; algunos padres consideraron que el tratamiento con quelantes ha mejorado significativamente sus niños autistas. Al día de hoy sin embargo, sólo los tratamientos psicológicos conductuales presentan fuerte evidencia a su favor. La educación como el vehículo para el tratamiento de las personas con autismo, es necesario crear programas educativos adaptados a las necesidades individuales de cada persona con autismo. Cabe destacar el trabajo que se está realizando con algunas personas con autismo en el campo de la Planificación centrada en la persona (PCP). Autismo Europa en el año 2000, editó un documento con el nombre Descripción del autismo., donde señalaba que la edad adulta es el período más largo de la vida y el plan de tratamiento debe considerar el acceso a una variedad de recursos, que van desde la atención residencial y los hogares de grupo, hasta un apoyo personalizado en la comunidad; y alternativas ocupacionales, desde centros estructurados de día, empleo especial con apoyo, hasta la plena integración laboral. En España existen Centros como el Infanta Leonor de Alicante, que dirigido por Ignacio Leyda, ofrece estos servicios desde 2001. El grupo
de expertos del Instituto de Salud Carlos III (Ministerio de Sanidad español)
publicó en 2006 una Guía de buena práctica para el
tratamiento de los trastornos del espectro autista que revisa la evidencia
científica de los diferentes abordajes terapéuticos y farmacológicos. Es una buena noticia que el autismo pueda tratarse. Las personas con autismo tienen dificultad para expresarse, ya sea en forma verbal o no verbal y son, a menudo, incapaces de constituir relaciones sociales. Además, su comportamiento suele ser limitado o repetitivo. Años atrás, los autistas eran considerados retrasados mentales, pero la ciencia moderna ha demostrado que muchos autistas son individuos con un alto nivel de inteligencia. La vida de la persona con autismo puede cambiar si se le brinda educación, apoyo y el tratamiento adecuado. En este artículo analizaremos de qué manera puede tratarse el autismo, cuáles son los diferentes centros para su tratamiento y también cómo un proyecto encarado por el Instituto de Investigaciones para el Autismo está marcando la diferencia. El autismo
es uno de los cinco trastornos que se encuadran dentro de la categoría
de trastornos neurológicos conocidos con el nombre de Trastornos
Generalizados del Desarrollo o TGD, (Pervasive Developmental Disorders
o PDD). Estos trastornos no siempre se manifiestan de igual forma en todos
los individuos, ya que existen pequeñas variaciones lo cuál
hace que el diagnóstico sea todo un desafío. Sin embargo,
comparten los síntomas usuales, tales como conductas y gestos repetitivos. Los tratamientos
para el autismo se focalizan en el control de síntomas y mejoramiento
de los mismos. Generalmente, los tratamientos se confeccionan de acuerdo
a las necesidades del paciente y son de por vida. Las terapias ocupacionales
(1) y físicas ayudan a los individuos a aprender las funciones
básicas para controlar los movimientos corporales. Los tratamientos
para controlar el autismo incluyen básicamente: modificación
del comportamiento y terapia de la comunicación. Las causales
del autismo son aún material de investigación, sin embargo
con el tratamiento y las terapias adecuadas, las personas con autismo
pueden tener una nueva oportunidad. Los centros de tratamientos para el
autismo son de gran ayuda. La Terapia ocupacional (T.O.) fue definida por la Asociación Americana de Terapia Ocupacional en 1968 como "El arte y la ciencia de dirigir la respuesta del hombre a la actividad seleccionada para favorecer y mantener la salud, para prevenir la incapacidad, para valorar la conducta y para tratar o adiestrar a los pacientes con disfunciones físicas o psicosociales". Tratamientos para el autismo Hasta ahora no hay un tratamiento curativo del Autismo Infantil, sin embargo se han hecho progresos en la prevención de este mal al descubrir posibles factores causales. También se emplea la terapia farmacológica para el tratamiento de algunas afecciones que coexisten, tales como el insomnio, la hiperactividad, las convulsiones, las conductas auto y heteroagresivas. En la actualidad se utilizan las técnicas de modificación conductual, la enseñanza de habilidades sociales, entrenamientos del lenguaje social, el condicionamiento operante, la pedagogía especializada, en fin, una serie de estrategias terapéuticas con el único objetivo de minimizar las deficiencias y lograr una mejor vida social. No hay que olvidar que los padres de estos niños, requieren de mucha ayuda, de entrenamiento en estrategias y recursos para el manejo adecuado de estos niños en el hogar, ya que el autismo produce incapacidades a través de toda la vida. Terapia Conductual: También conocida como método Lovaas (por Ivar Lovaas, uno de los principales precursores de la actualidad), ABA o Skinner y está basada en el conductismo. Se enseñan habilidades por medio de reforzadores y aversivos (premio y castigo) Tratamientos del autismo 1. Los psicofármacos son ampliamente utilizados en niños con el diagnóstico de espectrum autista así como en los subgrupos diagnósticos más estrictos. Su utilidad y su eficacia plantea problemas metodológicos y a la hora de sacar conclusiones generales cuando se comparan los rendimientos entre las muestras de autistas infanto-juveniles con muestras de autistas adultos; entre los distintos grupos del espectro autista o cuando se realizan comparaciones entre niños con EA y otros trastornos psiquiátricos con impulsividad, rasgos obsesivos o estereotipias. 2. Actualmente los grupos farmacológicos más utilizados son los ISRS, los estimulantes y los neurolépticos atípicos (risperidona tiene un ensayo doble ciego-placebo). La utilización de estos grupos farmacológicos quizás guarde relación tanto con una posible especificidad etiopatogénica (sería el caso de los ISRS) como con la mayor utilización general que se hace de estos grupos farmacológicos en la psiquiatría infantil actual. 3. La prescripción de un psicofármaco en un niño con EA debe ser una actuación individual realizada en base a una adecuada valoración psiquiátrica y, siempre, dentro de una planificación clínico-terapéutica completa. Con los datos actuales, la indicación debe ser dirigida a un/unos síntoma/s diana específico/s y realizada en unas coordenadas espacio-temporales específicas. Tratamiento del autismo Uno de cada
2.000 niños sufre de autismo infantil, un severo desarreglo cerebral
cuyas víctimas no pueden socializarse normalmente y casi siempre
exhiben un comportamiento caprichoso. A pesar de la severidad del problema,
la medicina nutricional puede ser de mucha ayuda en su tratamiento. Son particularmente
prometedores los resultados de los estudios en los cuales los pacientes
con autismo fueron complementados con vitamina B-6 natural. Por ejemplo,
en una investigación los niños autistas que parecieron beneficiarse
de los complementos alimenticios o continuaron recibiendo los complementos
o se les cambió a un placebo bajo las condiciones de doble-ciego. Además
de esto, la complementación nutricional con vitamina B6 natural
cambia las mediciones electrofisiológicas y bioquímicas
anormales de los niños con autismo hacia características
más normales (Lelord Get al. Electrsphysiological and biochemical
studies in autistic children treated with vitamin B6, in D Lehmann, E
Calloway, Ede. Humus Evoked Potentials;Applications and Problems New York,
Plenum Press, 1979) Eso significa
que la vitamina B6 ayuda a normalizar la función de las células
nerviosas en estos niños (Mantineau J, Gareau B, Barthelemy C,
et al. Effects of vitamin B6 on averaged evoked potentials in infantile
autism. Biol Psychiatry 1981;16:627-39) El ácido
homovanílico es el principal derivado del neurotransmisor dopamina.
Mientras que la complementación nutricional normalmente incrementa
la excreción urinaria del ácido homovanílico, se
ha podido demostrar que en el caso de los niños con autismo, disminuye
su excreción (Lelord G al. Modifications in urinary homovanillic
acid after ingestion of vitamin B6: functional study in autistic children.
Rev Neurol (Paris) 134 (121:797-801, 1979) Generalmente el magnesio se
agrega al tratamiento con la vitamina B6 para prevenir que cause depleción
de magnesio. Además también previene la irritabilidad, la
hipersensibilidad al sonido y la enuresis que a veces sucede con la complementación
nutricional de la vitamina B6 (Rimland B. An orthomolecular study of psychotic
children. J Orthomol Psychiatry. 2:271.7, 1974) Las dosis recomendadas varían mucho de caso a caso. Pero no hay que olvidar que una dosis muy alta de esta vitamina por mucho tiempo puede llegar a causar una neuropatía periférica. Debido a
esta toxicidad potencial, la vitamina B6 solamente deberá ser prescrita
por un médico nutricionalmente orientado. Al menos un eminente
investigador ha sugerido que la vitamina B6 puede estar mejor apoyada
por la investigación que el tratamiento con medicamentos convencionales
para tratar el autismo (Rimland B. Vitamin B6 versus Fenfluramine: a case-study
in medical bias. J Nutr Med 1991;2:321-2) Un estudio cruzado secuencial,
doble-ciego encontró que solamente se notaba una mejoría
en el comportamiento cuando se dieron los 2 nutrientes juntos, y entonces
disminuyó la excreción urinaria del ácido homovanílico
y el potencial evocado por la corteza cerebral en el EEG se normalizó
(Martineau J et al. Vitamin B6 magnesium, and combined B6-Mg: Therapeutic
effects in childhood autism. Biol Psychiatry 20:467-78, 1985) La combinación
de vitamina B6 natural y magnesio no cura el autismo, pero la mejoría
que se obtiene es casi siempre dramática. Además,
todos los estudios clínicos que son muchos, han reportado resultados
positivos. En un censo, a 4.000 padres de niños con autismo se
les pidió que calificaran a los diferentes tratamientos, y la combinación
de estos nutrientes recibió la calificación más alta
que todos los otros tratamientos biomédicos, con 85 padres reportando
mejoría en el comportamiento contra un padre que reportaba empeoramiento
con el régimen nutricional. En cambio,
la tioridazina, el medicamento más comúnmente usado en la
lista, tuvo una relación de mejoría/empeoramiento de sólo
1.4 a 1.0 (Rimland B. Controversies in the treatment of autistic children:
vitamin and drug therapy. J Child Neurol 3 Suppl:S68-72, 1988) La cantidad
de magnesio usada es lo suficientemente alta como para causar diarrea
en algunas personas y otra vez, solamente debe ser administrado por un
médico nutricionalmente orientado. Los médicos que utilizamos
esta medicina ortomolecular casi siempre trataremos esta combinación
de vitamina B6 y magnesio durante por lo menos 3 meses para ver si estos
nutrientes ayudan a los pacientes autistas. La complementación
nutricional con otra vitamina del complejo B también ha probado
producir algún beneficio en el autismo aunque hay que aclarar que
solamente en un subgrupo específico de pacientes autistas. El ácido
fólico juega un papel importante en la síntesis, la reparación
y la metilación del DNA (Heimburger DC. Localized deficiencies
of folic acid in aerodigestive tissues. Ann NY Acad Sci 669:87-96, 1992)
La deficiencia de folato tisular puede provocar una ruptura cromosómica
en un sitio frágil, mientras que la complementación con
folato puede interferir en la detección de sitios frágiles
constitutivos (Yunis JJ, Soreng AL. Constitutive fragile sites and cancer.
Science 226:1199-204, 1984) Frecuentemente se ven diferentes comportamientos
del espectro autista en los varones con síndrome X frágil
(Afrax), el cual es la forma familiar más común conocida
de retraso mental y de discapacidad de desarrollo. Muchos hemos especulado
que la complementación con ácido fólico puede ayudar
a los pacientes que sufren de este síndrome al reducir la ruptura
en el sitio frágil en el cromosoma. Los resultados obtenidos no siempre han sido iguales, posiblemente porque entre más temprano en la vida se inicia la complementación nutricional con el folato, es más probable que sea efectiva. En un estudio, pudimos notar que muchachos con el síndrome X frágil mostraron mejoría en su comportamiento lo mismo que en su habilidad motora después de recibir los complementos nutricionales de folato, mientras que los varones adultos no mostraron cambios. Al mismo
tiempo, las células positivas X frágil de muchachos con
autismo se hicieron más raras o desaparecieron (Guotavson IG et
al. Effect of folic acid treatment in the fragile X syndrome. Clin Genet
27151:483-67, 1985) Dosis altas de folato diariamente por al menos algunos
meses parecen ser necesarias para alcanzar los cambios mencionados. Hemos notado
también que algunos pacientes autistas son sensibles a ciertos
alimentos (Reichelt KL et al Gluten, milk proteins and autism: dietary
intervention effects on behavior and peptide secretion. J Appl Nutr 432
(11:1-111, 1990) Existen varios estudios que confirman cómo una
modificación en la alimentación puede producir cambios benéficos
dramáticos en estos casos (Reichelt KL et al. Biologically active
peptide-containing fractions in schizophrenia and childhood autism. Adv
Biochem Psychopharmacol 28:627-43, 1981) Si esto sucede, se recomienda
evitar los alimentos comunes, por lo menos una semana y ver si su comportamiento
mejora. Así que hay que identificar el o los alimentos inductores. Otro nutriente
que hemos encontrado útil en los pacientes con autismo, es la vitamina
C. La razón de su beneficio es porque la vitamina C actúa
directamente como un antagonista competitivo en los receptores de la dopamina
(Smythies JR. The role of ascorbate in brain: therapeutic implications.
J Roy Soc Med. 89 (5):241, 1996) También en otros estudios clínicos
se encontró que los complementos de vitamina C atenúan en
los autistas la severidad de los síntomas motores (Dolske MC, Spollen
J, McKay S, Lancashire E, Tolbert L, A preliminary trial of ascorbic acid
as a supplemental therapy for austim. Prog Neuropsychopharmacol Biol Psychiatry
17 (5):765-74, 1993) Ahora bien, dentro del grupo de los minerales, tenemos que son útiles el magnesio y el calcio. Se encontró que los pacientes con autismo que se dañaban a sí mismos, dejaron de hacerlo o al menos redujeron su auto-agresión (Pfeiffer SI, Norton J, Nelson L, Shott S, Efficacy of vitamina B6 and magnesium in the treatment of autism: a methodology review and summary of outcomes: J Autism Dev Disord 25 (5):481-93,1995) En un ensayo clínico que realizamos, encontramos resultados muy similares a otros estudios en relación con los niveles de magnesio en el cabello. Todos los
pacientes autistas tuvieron niveles bajos de magnesio en sus resultados
del examen mineral del pelo (Marlow M et al. Decreased magnesium in the
hair of autistic children. J Orthomol Psychiatry 13 (2):117-22, 1984) Con respecto
a los aminoácidos, ahora sabemos que el aminoácido esencial
conocido como triptófano está involucrado en modular el
comportamiento autista. Según
los resultados de un nuevo estudio, las dietas bajas en triptófano
pueden hacer que los síntomas del autismo empeoren mucho (Mc Doughle,
Arch Gen Psychiatry: Nov 1996; 53:989-96) Por otro
lado, hemos hallado que aproximadamente el 49 % de todos los pacientes
con autismo, que hemos estudiado, tienen niveles elevados de metales tóxicos.
Durante 1988, el Dr. E. Courchesne encontró que una porción
anatómica específica del cerebelo es mucho más pequeña
y menos desarrollada en los niños con autismo que en los niños
normales. Por otro
lado, el Dr. Hans-Arne Hannson del Instituto de Neurobiología de
la Universidad de Goteborg en Suecia, reportó que la breve exposición
a microondas resulta en un daño en las estructuras celulares nerviosas
después de 2 meses de dicha exposición. Se encontró
que los cambios anatómicos patológicos fueron producidos
específicamente en los cerebelos de los recién nacidos.
Por el momento, no podemos estar seguros si las lesiones reales en los
cerebelos de los niños con autismo igualan a la de los cerebelos
de los animales que fueron expuestos o a campos de frecuencia de poder
o a microondas. Sin embargo, el surgimiento aparente del autismo como
un problema clínico, a principios de los años 40, sí
coincide con el incremento marcado en nuestro uso de la energía
electromagnética. El hecho de que ambos los niños autistas
y los animales experimentales hayan mostrado lesiones en la misma porción
del cerebro, es una coincidencia notable que debe de estudiarse profundamente.
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