En los
Estados Unidos, se cree que más de 2.000.000 de personas tienen
la Enfermedad hepática alcohólica, y la mortalidad por
cirrosis con hepatitis alcohólica superpuesta es mucho peor que
la de muchos tipos comunes de cáncer.
Desafortunadamente
no hay terapia aprobada por la FDA para el tratamiento de Enfermedad
hepática alcohólica (EHA).
Se han
logrado importantes avances en la última década en la
identificación de mecanismos para el desarrollo de daño
hepático en EHA, y se están desarrollando terapias dirigidas
a mecanismos específicos.
Está
claro que la modificación del estilo de vida con la abstinencia,
la cesación del hábito de fumar y la pérdida de
peso (en caso de sobrepeso) son beneficiosos.
También
está claro que la mayoría de los pacientes con enfermedad
hepática avanzada tienen alguna forma de malnutrición,
y la suplementación nutricional es tambien beneficiosa.
Según
mencionan Barve A, R Khan, L Marsano, KV Ravindra y McClain C. del Departamento
de Medicina Interna de la Universidad de Louisville Medical Center,
Louisville, KY 40292, EE.UU., en su estudio del 2008 , sobre el tratamiento
de la EHA, agentes utilizados en la medicina alternativa y complementaria,
tales como el zinc, el cardo mariano, y SAMe (S-Adenosil metionina)
tienen grandes razones para ser una terapéutica optima.
Según
los investigadores los resultados de los estudios en curso del National
Institut of Health (NIH) de los EE.UU. , evaluando agentes tales como
específicos anti-TNF ( sustancia que actúa como inhibidora
del Factor de necrosis tumoral oTNF). , el SAM y el cardo mariano
son esperados con ansiedad.